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Histórico noticias



La Antártida: una fantasía hecha realidad

Aunque nunca la llegó a ver, Ptolomeo dibujó en sus mapas la Antártida, un continente esquivo al que llamó Terra Australis Ignota, allá por el siglo II de nuestra era. Pero no sería hasta 1911 cuando Amundsen clavara su bandera noruega en el Polo Sur

8 de junio de 2012

El astrólogo, geógrafo, matemático y sabio Claudio Ptolomeo no conoció desde su Alejandría del siglo II ni los hielos, ni los glaciares, ni las alturas blancas y cegadoras de la Antártida, pero de alguna manera presintió su existencia, y dio cuenta de su ubicación en su obra Geographia, escrita hacia el año 150 de nuestra era. Siguiendo sus detalladas indicaciones, mapas posteriores la incluyeron ocupando la zona meridional de la tierra, formando un continente llamado Terra Australis Ignota o Incognita, y convirtiendo el océano Indico en un mar cerrado. El mapamundi de Ptolomeo, reconstruido en el siglo XV, justifica su existencia apoyándose en la teoría aristotélica de las correspondencias, que le llevó a defender la presencia de tierra firme al sur del Ecuador para equilibrar así el peso de Europa y Asia en el hemisferio norte. La Antártida, conocida entonces como Terra Australis, se convirtió, a partir del siglo XVI y gracias a estos mapas, en una conjetura envuelta en las brumas de la imaginación y la fantasía. También en un lugar prodigioso a localizar y conocer.Mapa del continente de la Antártida

(…)

Ya en 1897, un noruego de nombre Roald Amundsen forma parte como timonel de la expedición del Belgica con dirección a la Antártida, la primera en pasar un invierno al sur del Círculo Polar Antártico. Pocos años más tarde, en 1901, el marino inglés Robert Falcon Scott, al mando del navío Discovery dirige la Expedición Nacional Británica en busca de la Antártida.

En 1910 ambos exploradores se lanzan a la conquista del Polo Sur. Será Amundsen quien, el 14 de diciembre de 1911, plante la bandera noruega en el polo. Las nieblas que envolvían la Terra Australis Incógnita quedaron disipadas definitivamente y la ciencia empezó a sustituir ya a las fantasías.

Imagen de la superficie helada de la AntártidaSin embargo, tras años de prospecciones, estudios, mediciones, registros, y tanto y tanto trabajo de geólogos, oceanógrafos y todo género de científicos, cuando la Antártida ha sido ya cartografiada y se ha convertido en una realidad contante y sonante, el continente blanco sigue ejerciendo un hechizo irresistible que enciende la imaginación y dispara la inventiva. No por casualidad el gran escritor H. P. Lovecraft situó, en su obra En las montañas de la locura escrita en 1930, una ciudad laberíntica y sabiamente trazada, de grandes bloques de piedra finamente esculpida, habitada y luego abandonada hace cincuenta millones de años por seres venidos de otro planeta, justo bajo las alturas heladas de los Montes Transantárticos. Las visiones y los sueños de los hombres nunca mueren.

(Fragmento del artículo El continente esquivo publicado en el Extra de mayo 1912 de la revista National Geographic)

Antártida, Ptolomeo, Terra Australis Ignota

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