Azímut

GeoGrafía
Colaboradores +
 
Nos gusta este libro

Imagen de la India

JULIAN MARIAS

Editorial: LA LINEA DEL HORIZONTE EDICIONES
Lugar: ESPAÑA
Año: 0
Páginas: 112
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda

COMPRAR
Finales de los cincuenta. ¿Quién sabía algo de India? Los hippies españoles, que veinte años después aparecieron por ahí, aún no habían nacido, pero era el país con el que había soñado Julián Marías desde niño y la ocasión le llevó hasta ese fascinante país gracias a un congreso de Filosofía. Marías abre los ojos de par en par. Todo le interesa, todo le conmueve y en ese primer acercamiento ya da cuenta de manera sencilla, como un viajero más, de los grandes temas que conforman una sociedad tan compleja y distinta. Un texto que no ha perdido la frescura con la que fue escrito y que podría pertenecer a un viajero sensible de hoy día.
Noticias en la Línea
  • Yōkai, iconografía de lo fantástico

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    Los yōkai (monstruos japoneses) son las criaturas mitológicas por excelencia de la fantasía nipona, nacidas del temor a la Naturaleza, de la necesidad de explicar lo inexplicable y del poder de la imaginación. Además de los protagonistas de una exposición que hasta el 23 de septiembre puede verse en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde se exhiben rollos horizontales ilustrados emakimono, grabados ukiyo-e, pequeñas cajas inro, kimonos y un largo etcétera que nos...[Leer más]

  • IndiaIndie

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    Un pintalabios bajo mi burka es la película que el gobierno indio trató de vetar por resultar “demasiado orientada hacia las mujeres" y por mostrar "escenas de sexo contagiosas”. Pero la tozudez de su directora, Alankrita Shrivastava, ganó la batalla a la censura y, finalmente, su historia de liberación feminista pudo proyectarse en las salas de su país. El film es uno de los que podrán verse en IndiaIndie, la muestra de cine independiente que Casa India ha programado del 10 al 14 de ...[Leer más]

  • Wanderlust

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    «Errar perezosamente por el bosque y por el campo; tomar esto y aquello, tan pronto una flor como una rama; coger las hierbas al ocaso, observar mil y mil veces las mismas cosas y siempre con el mismo interés...» Jean-Jacques Rousseau era uno de aquellos románticos del XVIII para quienes el deambular por la naturaleza representaba una forma a la vez sensorial y física de apropiarse del mundo y encontrarse con uno mismo. Una exposición en la Antigua Galería Nacional de Berlín nos ...[Leer más]

  • Allá lejos y hace tiempo

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    Antes de que la madurez y el viaje transoceánico lo alejaran de la tierra donde nació y lo llevaran a Inglaterra, hogar de sus primitivos orígenes familiares, William Henry Hudson había pasado lo que años más tarde llamaría la época más feliz de su vida en Argentina. Así lo reflejó hace ahora cien años en Far Away and Long Ago. A History of my Early Life (1918), vagabundeando por sus antiguas querencias de infancia como ya lo había hecho en otros de sus textos (Días de ocio en la ...[Leer más]

  • El mundo visto desde Asia

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    Todo es cuestión de perspectiva. Basta con cambiar nuestra posición sobre el plano para que el mundo en el que vivimos parezca otro completamente distinto. Los primeros cartógrafos budistas colocaban el Himalaya en el ombligo del universo, allá donde se localizaba Jerusalén para un europeo. Tampoco parece la misma Tierra aquella que exploró el almirante Zheng He (1371-1433) o el monje Xuanzang (602-664) en su célebre peregrinación hacia el Oeste. Así, durante siglos los mappae mundi ...[Leer más]

Histórico noticias

La Línea del Horizonte Ediciones




Perak, a la luz de las piedras

Esta es la segunda página del Diario de Malasia, un viaje que empezó en la isla Penang y que continúa en el estado de Perak, por lugares donde la luz entra por los huecos de las cuevas para iluminar la piedra. Donde la naturaleza es venerada y es el hombre quien debe adaptarse a ella.

28 de junio de 2018

Seis de la mañana. El mundo es la ventanilla del coche y la superficie del mar detrás del cristal. Una hora después, ese mundo cambia a escenas donde alterna la foresta original y las plantaciones de palmeras. Es una etapa en tren entre dos destinos, en la que empiezas recordando los grandes ventiladores de techo en el hotel y acabas despertando el cuerpo dormido de otros viajes; en la que aparecen momentos que estaban doblados en la memoria y se despliegan viejas emociones.

Ipoh, la capital del estado de Perak, es una de las ciudades más atractivas de Malasia, por méritos propios y por ese eje transversal de un pasado plural que cruza todo el país. Su origen está en el pueblo malayo de Palau, a orillas del río Kinta. En el siglo XIX, con la fiebre del estaño, conoció la fortuna, y la ciudad que el estaño había construido se hizo conocida como la ciudad de los millonarios. Después de la bonanza vino alguna sombra, pero la ciudad ha despertado con un encanto que no deja indiferente.

Perak, a la luz de las piedras

Perak, a la luz de las piedras

Ipoh es una ciudad que parece no agotarse. Hay edificios coloniales como la Estación de Trenes, conocida como el Taj Mahal de Ipoh; el Birch Memorial Clock Tower o el Royal Ipoh Club. Las orillas del río Kinta ofrecen un tranquilo paseo diurno y nocturno, perfecto en bicicleta, que puedes alquilar con la empresa local Cyclodios. En el casco antiguo, aparecen las casas de grandes ventanales y enormes persianas de bambú, similares a las que vimos en George Town, la capital de Penang, y magníficos murales de street art. Concubine Lane, es un tramo corto y estrecho que se ciñe al cuerpo como un corsé; sus fachadas están llenas de pinceladas de historia.

La ciudad cuenta con hoteles boutique como el The Happy Eight, su propietario imprime a sus alojamientos un sello creativo e irrepetible. En sus proyectos da una segunda vida a la madera que otros desechan, para él, dice, ningún objeto es inútil. Sus diseños desbordan imaginación y los rincones que crea en habitaciones o espacios comunes son un deleite para los sentidos. Ipoh es famoso por su “café blanco”, y el último sorbo lo dimos en Plan B, con una unión perfecta entre café y tarta. En este suelo estuvo el teatro de la ópera china, el edificio lindante fue el albergue de los artistas y, se dice, también de las concubinas de hombres ricos. Hoy es un entorno que acoge un interesante hotel y modernos espacios de tiendas y galerías. Había una frase escrita en la pared de Plan B que anoté en el cuaderno: “Es perfecto ser imperfecto porque la perfección está hecha de muchas imperfecciones que se juntan y eso la hace perfecta.

Ipoh es la llave para abrir la caja de las maravillas de Perak, con sus extraordinarias montañas de piedra caliza. Visitamos los templos budistas ubicados en cuevas, Sam Poh Tong, con su hermoso jardín paisajístico y un estanque de peces japoneses; y el templo Kek Look Tong, con admirables formaciones rocosas. En estas cavidades de culto descansan estatuas de Buda y otras deidades, la luz entra por los huecos y la vegetación asoma por las grandes brechas de la roca, el entorno crea en el suelo y las paredes un baile de claridades.

Perak, a la luz de las piedras

Perak, a la luz de las piedras

Kuala Sepetang es un pueblo de pescadores en el estuario, a una hora y media de Ipoh. Hay barcas que te llevan por el río por el que antes se bajaba el estaño desde las tierras interiores al mar. Navegar te permite ver la fauna local y la reserva de manglares cuya gestión es reconocida como una de las más antiguas del país. Para cenar, estuvimos en uno de los restaurantes locales con terraza al río, y en la memoria quedó el movimiento y el sonido de las embarcaciones. Al atardecer, hay que ir en busca de los árboles donde se produce un concierto de diminutas lámparas, a la orilla de las luciérnagas, ese insecto con el poder de iluminar su diminuto cuerpo. Hay una danza de destellos para atraer a la hembra, y nos cuentan que, tras el esfuerzo, los machos mueren extenuados, y que ellas morirán poco después de dar a luz. Pienso en las historias de amantes que se entregan sin presentir la tragedia del destino.

Visitamos una fábrica de carbón natural y una plantación de pomelos, antes de descubrir uno de los alojamientos más selectos de Malasia, The Banjaran Hotsprings Retreat. Está en un valle entre imponentes colinas de piedra caliza de doscientos sesenta millones de años de antigüedad, selva tropical, aguas termales geotérmicas, cuevas naturales y cascadas. Es un retiro terapéutico. Tiene una cueva para cenar allí, dentro de la cavidad rocosa, una opción gastronómica que ha sido considerada como una de las experiencias culinarias más únicas del mundo.

A las nueve de la noche, en el mercado nocturno más animado de Ipoh, Gerban Malam, cenamos brotes de soja, famosos por ser los más jugosos y crujientes debido a las propiedades del agua local. Horas después, las calles aún seguían abiertas y los puestos de comida llenos.

Perak, a la luz de las piedras

Perak, a la luz de las piedras

De la etapa de Perak, quedaba la isla de Pangkor Laut; Luciano Pavarotti lo tuvo claro y siempre regresó. Pero antes de llegar, había una parada por la que sentíamos una gran curiosidad, un lugar con una historia real y a la vez plagada de leyendas.

El castillo de William Kellie Smith se levanta en Batu Gajah, al lado del río Raya, y, se dice, fue un regalo de William Kellie Smith para su esposa cuando en 1915 dio a luz a un hijo, que tardó más de una década en concebir. Cuando en 1926 la edificación estaba a punto de completarse, Kellie Smith realizó un viaje breve a Lisboa, donde habría encargado el que iba a ser el primer ascensor en Malasia, pero contrajo neumonía y murió. Su mujer y sus hijos se instalaron en Gran Bretaña y nunca regresaron. El castillo en el que se emplearon ladrillos y mármoles de India, exquisitos azulejos de Italia, y para el que se contrató a setenta artesanos de Madrás, que dieron forma a elementos de arquitectura escocesa, morisca e india, se hundía en el olvido. Se dice que el espíritu del William Kellie Smith no lo ha abandonado y camina por el corredor del segundo piso.

Perak, a la luz de las piedras

Perak, a la luz de las piedras

“Casi lloro al ver cuánta belleza puso Dios en este paraíso”, lo dijo Pavarotti. Hablaba de la isla Pangkor Laut y de Pangkor Laut Resort. El tenor regresó una y otra vez. La villa donde se alojó fue adaptada cuando sus piernas comenzaron a fallarle. En Pangkor Laut, con sus dos millones de años de antigüedad, la naturaleza es venerada y, en todo momento, es el hombre el que se adapta a ella. En este punto, el país se muestra a través de sus islas de selvas tropicales, playas de arena blanca y aguas esmeraldas.

Pangkor Laut Resort es el único alojamiento de la isla, un selecto hogar con villas cuidadas al detalle. Una vez allí, el tiempo se mide por el movimiento del sol, y todo lo que hagas te sumerge en los olores, las texturas, los sonidos y los gustos de la naturaleza. En sus restaurantes se disfruta de la gastronomía y del entorno. El Spa Village es una cuna para el bienestar físico y espiritual, con tratamientos de Malasia, China, Japón, India, Tailandia e Indonesia. El nuestro: una experiencia en la Casa de Baño con las tradiciones asiáticas de Malasia, China y Japón y un masaje Campur-Campur, una combinación de las mejores técnicas malayas y tailandesas.

La última noche en Esmeralda Beach ves como en el mar flota el aria Nessun Dorma en la voz de Pavarotti mientras el sol se hunde en el horizonte. En la isla hay algo puro, una energía que se ha de experimentar desde dentro. Uno se marcha de Pangkor Laut con una vivencia que resucita los sentidos; en su embarcadero se quedan decenas de manos despidiendo al huésped que se va pensando en regresar y estar una vez más a la luz de las piedras.

Perak, a la luz de las piedras

Perak, a la luz de las piedras

Fotografías: Luis Gago.

Con la colaboración de Qatar Airways, Oficina de Turismo de Malasia, Oficina de Turismo de Perak, The Symphony Suites Hotel y Pangkor Laut Resort.

perak, viaje a malasia, viajes culturales

12345 (1 votos. Media: 3,00 de 5)
Loading ... Loading ...
Más información de Belén Alvaro

Comentarios sobre  Perak, a la luz de las piedras

¿Qué opinas?

Comparte con nosotros tus puntos de vista. Enriquece estas miradas viajeras con las tuyas propias y haz las valoraciones y comentarios que desees. Opinar y disentir nos obliga a viajar por las ideas y el pensamiento, pero dejaremos fuera los comentarios insultantes o inadecuados.