Azímut

19 de octubre de 2018
“Para comprender en su esencia una nación extranjera es absolutamente necesario haberla visto con los ...
ver todos...
GeoGrafía
Colaboradores +
 
Nos gusta este libro

Imagen de la India

JULIAN MARIAS

Editorial: LA LINEA DEL HORIZONTE EDICIONES
Lugar: ESPAÑA
Año: 0
Páginas: 112
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda

COMPRAR
Finales de los cincuenta. ¿Quién sabía algo de India? Los hippies españoles, que veinte años después aparecieron por ahí, aún no habían nacido, pero era el país con el que había soñado Julián Marías desde niño y la ocasión le llevó hasta ese fascinante país gracias a un congreso de Filosofía. Marías abre los ojos de par en par. Todo le interesa, todo le conmueve y en ese primer acercamiento ya da cuenta de manera sencilla, como un viajero más, de los grandes temas que conforman una sociedad tan compleja y distinta. Un texto que no ha perdido la frescura con la que fue escrito y que podría pertenecer a un viajero sensible de hoy día.
Noticias en la Línea
  • Festival Liternatura

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    “¿No tienen las montañas, las olas y los cielos otro significado, salvo el que le otorgamos conscientemente, cuando las usamos como emblemas del pensamiento?” Seguro que las palabras de Ralph Waldo Emerson resonarán en el primer festival de literatura y naturaleza que se celebra en el MUHBA Vil·la Joana de Barcelona los próximos 20 y 21 de octubre, con el objetivo de visibilizar una tendencia editorial en alza como es el Nature Writting. Presentación de libros, conferencias, ...[Leer más]

  • Anaran

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    "Hay una tierra al norte, muy lejos... Una tierra donde los inviernos son largos y el sol no brilla. Los días son tan oscuros como la noche. La tierra yace bajo espesos mantos de nieve y el mar se encuentra cubierto de hielo. Vientos salvajes silban y aúllan . No hay árboles en la tierra, no hay barcos en el océano. Es la tierra del rey Helado. Una tierra de más de mil años, donde los icebergs son tan grandes como montañas. Y hace frío, frío, frío... " Northland. Cuento inuit. A ...[Leer más]

  • Asia y el Museo Naval

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    Los marinos españoles no eran solo magníficos pilotos y valerosos estrategas; eran también hombres cultos, con pasión científica y curiosidad infinita. Fueron ellos quienes, con los materiales que iban recopilando aquí y acullá, nutrieron la colección  del actual Museo Naval. Especialmente entre 1840 y 1880, muchos marineros destinados en Filipinas remitieron a España generosas piezas relacionadas con Asia, sobre todo procedentes de China, con las cuales se creó un exclusivo Gabinete ...[Leer más]

  • El diccionario de Marie

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    Marie Wilcox es la última hablante fluida de wukchumni, un dialecto de la tribu homónima, en el sur de California. Pasó más de siete años trabajando en un diccionario que se publicó en 2014 y que continúa actualizando, como muestra este corto-documental. Se trata de la obra más completa que existe al respecto, ya que, como la mayoría de nativos norteamericanos, los Wukchumni no escribieron su idioma hasta hace poco (las primeras gramáticas documentadas datan del siglo XX). El libro ...[Leer más]

  • Yōkai, iconografía de lo fantástico

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    Los yōkai (monstruos japoneses) son las criaturas mitológicas por excelencia de la fantasía nipona, nacidas del temor a la Naturaleza, de la necesidad de explicar lo inexplicable y del poder de la imaginación. Además de los protagonistas de una exposición que hasta el 23 de septiembre puede verse en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde se exhiben rollos horizontales ilustrados emakimono, grabados ukiyo-e, pequeñas cajas inro, kimonos y un largo etcétera que nos...[Leer más]

Histórico noticias

Libros de viaje




Viajar después de viajar

Sabiendo que es casi imposible repetir la magnética sensación de un gran viaje, Lawrence Osborne se empeña en llegar a la última frontera: los Kombai de Papúa. Por el camino se detiene en Dubai, Calcuta, Bangkok o Bali, en un delicioso libro escrito con la memoria destilada.

29 de junio de 2017
En el último libro de Paul Theroux, El último tren a la zona verde, se dedican cuarenta páginas, las últimas, a una especie de epifanía: la transformación, la revelación del viajero que de repente entiende que ya ha viajado. Lo complicado, sobre todo en el caso de Theroux, es comprender eso por encima del condicionamiento. Al fin y al cabo, sus viajes y sus libros de viajes han sido su vida, su pasión, su alegría. Durante esas páginas, da cuenta de una rendición, y a los setenta y cinco años se repite a sí mismo que tiene que haber otras vidas, otras pasiones, otras alegrías. Tal vez sean las páginas más interesantes de la obra de Theroux. Pero, en ese sentido, un escritor como Gabi Martínez, que también comenzó liándose la manta a la cabeza para emprender viajes y convertirlos en literatura, ya se había adelantado: Voy es una obra algo vanguardista que versa sobre esa epifanía. Theroux decide no amarrarse más al deseo de no envejecer. Gabi Martínez nos explica que después de sumar muchos miles de kilómetros, viajar es una repetición y cambia de proyecto literario. En este libro extraordinario, El turista desnudo, Lawrence Osborne parte de viaje tras sufrir o iluminarse o lo que sea que le sucede, tras ese cambio: “El mundo entero es una instalación turística y el desagradable sabor a simulacro se eterniza en la boca”. Sí, viajar es siempre, a su juicio, una forma más o menos sofisticada de turismo. Porque ya no queda nada exótico.
Literatura de viaje

Kate Ter Haar, Flickr.

Es cierto que, al margen de los polos y las grandes alturas, donde apenas viven bacterias en estado catatónico, el resto del planeta ha sido cartografiado por los viajeros y luego por los turistas. Ya solo quedan los turistas: “Queremos una experiencia nueva…, pero también queremos que esté mercantilizada, que pueda comprarse con dinero…” Y así llega a la misma conclusión que los otros escritores: “En la vida del pacífico cronista de viajes (…) se produce un punto de inflexión, cuando el mundo que se ha pateado durante media vida empieza a parecerle irreconocible. Quiere marcharse, pero no sabe adónde”.  Ese punto de inflexión equivale a lo que los religiosos llaman epifanía. Pues bien, al contrario que Theroux, Osborne coloca esa premisa en el prólogo. Y armado con ella se lanza a un viaje que sigue el trazado de los primeros Grand Tours ideados por los británicos: Dubai, Calculta, Islas Andamán, Bangkok, Bali y Papúa Nueva Guinea.

Papúa Nueva Guinea es el único rincón donde él considera que sigue existiendo algo de exotismo. Y será lo exótico lo que distinga al viajero del turista. De aquí surge un maravilloso libro de viajes que contiene todos los prejuicios de la mejor anglofilia, incluida la intromisión antropológica, pues los antropólogos fueron, en conclusión de Osborne, los últimos viajeros. Margaret Mead o Claude Levi-Strauss no cesan de aparecer mentados en el libro. Los antropólogos, como él, pretenden viajar al mundo perdido a la par que viajar al pasado, algo que, explica Osborne, se reconoce por el sabor a sordidez que uno siente. Osborne parte de una clásica estructura de relato de viajes: la cronológica. Pasa por un Dubai absurdo, grotesco, cómico, un derroche de estupidez. De Calcuta apenas puede sentir otra cosa que no sea el caos, que desdibuja hasta los edificios coloniales. En las islas Andamán no consigue entenderse con nadie, las conversaciones flotan como si cada palabra contuviera un concepto diferente entre los interlocutores. En Bangkok busca el turismo sexual, pero no el clásico, ese que se asemeja a la prostitución, sino el filón de una nueva forma de turismo que se está explotando allí, como es el cambio de sexo a bajo coste; sorprende, por ejemplo, que sean iraníes quienes más lo practican, hombres que se operan para ser mujer. Bangkok, lo reconoce, es hortera; pero también es una ciudad con más posibilidades de ser libre que las que se les supone a las europeas. De Bali refleja la Disneylandia hindú y, finalmente, se instala en Papúa Nueva Guinea, junto con tres acompañantes, para encontrar, por fin, la sorpresa, paisajes que no formaban parte de su mentalidad.

La mentalidad de Osborne, todo hay que decirlo, es muy británica. Los británicos fueron quienes conquistaron Egipto para el turismo y quienes inventaron el ecoturismo, por ejemplo, o al menos eso asegura. Por otra parte, lo confiesa en más de una ocasión, es un gran hedonista, amante de los placeres que se hallan en las ciudades. “Puta naturaleza”, llega a exclamar cuando las olas del mar no le dejan dormir. Esa mentalidad es romántica, reaccionaria (en el sentido de que piensa que las cosas estaban mejor antes que ahora) y un tanto rebelde. Así es como se siente: como si siempre llegara tarde a lo que debería haber llegado. Excepto en las últimas páginas, donde relata a forma de dietario su estancia entre la etnia escogida en Nueva Guinea, los Kombai, de la que deduce que el estudio de campo de los antropólogos es un fastidio. No podía ser otra la conclusión del hedonista. Pero antes y durante esa etapa, con cierta semejanza a El antropólogo inocente, nos ha dejado un puñado de uno de los mejores libros de viajes que se han publicado en la última década.

Antropología, El turista desnudo, Lawrence Osborne, libros de viaje, literatura de viaje, viaje a papua nueva guinea

12345 (3 votos. Media: 4,00 de 5)
Loading ... Loading ...
Más información de Ricardo Martínez Llorca

Libros relacionados con  Viajar después de viajar

  • EL ULTIMO TREN A LA ZONA VERDE: MI SAFARI AFRICANO DEFINITIVO (En papel) PAUL THEROUX
    ALFAGUARA

  • VOY (En papel) GABI MARTINEZ
    ALFAGUARA

  • EL ANTROPOLOGO INOCENTE: NOTAS DESDE UNA CHOZA DE BARRO (21ª ED.) NIGEL BARLEY
    ANAGRAMA

  • EL TURISTA DESNUDO (En papel) LAWRENCE OSBORNE
    GATOPARDO EDICIONES

Comentarios sobre  Viajar después de viajar

¿Qué opinas?

Comparte con nosotros tus puntos de vista. Enriquece estas miradas viajeras con las tuyas propias y haz las valoraciones y comentarios que desees. Opinar y disentir nos obliga a viajar por las ideas y el pensamiento, pero dejaremos fuera los comentarios insultantes o inadecuados.