Azímut

25 de abril de 2017
“Irse es una bonita palabra. Una palabra nómada”, Nicolas Bouvier.
ver todos...
GeoGrafía
Colaboradores +
 
Nos gusta este libro

Cartas desde Estambul

Editorial: LA LINEA DEL HORIZONTE EDICIONES
Lugar: ESPAÑA
Año: 0
Páginas: 256
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda

COMPRAR
¡Pero qué mujer! Qué lista, qué divertida, qué curiosa, qué rebelde... Inútil seguir. Siempre nos quedaremos cortos. Desmintió y le sacó los colores a los viajeros que la precedieron. Husmeó en los hamanes, en los harenes, en los mercados, en las casas de los gobernantes otomanos y lo contó con tanto detalle que es como si occidente hubiera puesta una cámara en el ojo de la cerradura de una cultura tan asombrosa como desconocida. Voltaire se quedó pasmado cuando leyó su correspondencia y admiró su desprejuiciado cosmopolitismo. Hemos revisado a fondo esta edición del arabista Víctor Pallejà que cuenta con la mano experta de la traductora Celia Filipetto. Es una joya, ¡qué otra cosa podemos decir!
Noticias en la Línea
  • La naturaleza como aliada del arte

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    Raíces del expresionismo experimental. Pinturas de Ramón JuanRamón Juan crea su obra pictórica a partir del medio natural. La naturaleza inspira al artista alicantino y la naturaleza le provee del material sobre el que ha pintado sus últimos cuadros, obras abstractas realizadas sobre soporte de fibra de palmera, una técnica inédita que se puede conocer en la exposición Raíces del expresionismo experimental. La colección está abierta al público hasta el 7 de mayo en el Pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico de Madrid.

  • Picasso indígena

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    Exposición en el Museo Quai Branly de Paris«¿El arte negro? Nunca oí hablar de él». El pintor, escultor y dibujante andaluz siempre quiso negar su relación con el arte no occidental. Sin embargo, sus talleres estaban llenos de piezas procedentes de África, Oceanía, América y Asia, decorando el habitual caos en el que trabajaba. El Museo Quai Branly-Jacques Chirac de París pone el foco en el Picasso primitivo en una exposición abierta al público hasta el 23 de julio.

  • Travesías marítimas

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    El mar ha sido siempre portador de mitos, aventuras y conquistas. Antaño lo atravesaron piratas y marinos; hoy lo surcan datos informáticos, turistas, contenedores de basura… y la desesperación de inmigrantes en busca de libertades. Una exposición en el Centro Pompidou de Málaga explora la dimensión política, filosófica y poética de las rutas marítimas a través de las obras de ocho artistas españoles y franceses. Trabajos como ‘Mare Nostrum. On understanding’, de Isidro López-...[Leer más]

  • Viaje al Canadá de Jack London

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    “Nada se movía. El Yukón dormía bajo una capa de hielo de tres pies de espesor. No soplaba el viento. Tampoco la savia se movía en los corazones de los abetos que cubrían a cada palmo las riberas de los ríos. Los árboles, cargados hasta el ultimo gramo infinitesimal de nieve que sus ramas podían sostener, se erigían en una petrificación absoluta”. Jack London tenía 21 años cuando cogió la fiebre del oro del Yukón y se incorporó como minero en el Klondike, al oeste de Canad...[Leer más]

  • Un mundo que se agota

    Actualidad, patrocinios, propuestas

    Exposición. Museo Nacional de AntropologíaLos turkana son un pueblo nómada de Kenia cuyo modo de vida se ha visto amenazado por las devastadoras consecuencias del cambio climático y la sobreexplotación de los recursos. El lago Turkana, sin ir más lejos, está a punto de desaparecer y, con él, los medios de subsistencia de los pueblos indígenas. Una exposición en el Museo Nacional de Antropología nos acerca a la lucha de esta comunidad por vivir en un entorno que se agota.

Histórico noticias

La Línea del Horizonte




Viaje al Canadá de Jack London

2 de abril de 2017

Jack London en el Yukón“Nada se movía. El Yukón dormía bajo una capa de hielo de tres pies de espesor. No soplaba el viento. Tampoco la savia se movía en los corazones de los abetos que cubrían a cada palmo las riberas de los ríos. Los árboles, cargados hasta el ultimo gramo infinitesimal de nieve que sus ramas podían sostener, se erigían en una petrificación absoluta”.

Jack London tenía 21 años cuando cogió la fiebre del oro del Yukón y se incorporó como minero en el Klondike, al oeste de Canadá, cerca de la frontera con Alaska. Como él, decenas de miles de expedicionarios arriesgaron su vida en pos de un sueño que acabó convirtiéndose en pesadilla. Así lo narraba el escritor en The Gold Hunters of the North:

“Se olvidaron del mundo y de sus costumbres, así como el mundo se olvidó de ellos. Se alimentaban de caza cuando la encontraban, comían hasta hartarse en tiempos de abundancia y pasaban hambre en tiempos de escasez, en su incesante búsqueda del tesoro amarillo. Cruzaron la tierra en todas las direcciones. Atravesaron innumerables ríos desconocidos en precarias canoas de corteza, y con raquetas de nieve y perros abrieron caminos por miles de millas de silencio blanco, donde nunca antes había andado un hombre. Avanzaron difícilmente, bajo la aurora boreal o el sol de medianoche, con temperaturas que oscilaban entre los 38ºC y los -70ºC, viviendo, en las dificultades de la tierra, de huellas de conejo y tripas de salmón”.

El invierno ártico acabó por deteriorar la salud de London: tenía la piel pálida, le dolían las articulaciones y las encías le sangraban. Después de meses comiendo habichuelas de primero, bacon de segundo y galletas de postres, había desarrollado un caso severo de escorbuto. Un sacerdote que ejercía a las veces de médico le aconsejó que regresara a casa si apreciaba en algo su vida.

Antes de abandonar el Territorio Yukón, dejó en una viga de su cabaña esta inscripción: “Jack London, Miner, Author, Jan 27, 1898”.

El Museo Jack London de Dawson City ha reconstruido la choza donde el escritor pasó casi un año, utilizando la mitad del material original (la otra mitad está en Oakland, California, su ciudad natal).

Durante el año escaso que estuvo fuera, ganó cuatro dólares y medio de oro en polvo y algo más valioso que el preciado metal: inspiración para relatos como To Build a Fire.  “En Klondike me encontré a mí mismo”, dijo.

Información práctica para los fans: desde Canadá eTA  se tramitan visados para poder viajar por el Yukón tras los pasos de Jack London.

Jack London, viaje a canadá, viaje de aventura

12345 (1 votos. Media: 1,00 de 5)
Loading ... Loading ...
Más información de Meritxell-Anfitrite Álvarez-Mongay

Comentarios sobre  Viaje al Canadá de Jack London

¿Qué opinas?

Comparte con nosotros tus puntos de vista. Enriquece estas miradas viajeras con las tuyas propias y haz las valoraciones y comentarios que desees. Opinar y disentir nos obliga a viajar por las ideas y el pensamiento, pero dejaremos fuera los comentarios insultantes o inadecuados.